jueves, diciembre 19, 2013

El #PosMeSalto y la desobediencia civil

Como es típico en México debido a la poca popularidad del aumento de la tarifa en el metro nacieron algunos movimientos "activistas" como es la costumbre en este país, y como es costumbre, estos "movimientos" son un berrinche de niño chiquito que no consigue lo que quiere. Son intolerantes a la oposición y la crítica, desorganizados y ridículos. El mismo caso que se dio hace un año con los #YoSoy132, una chusma enardecida que no sabe como hacer las cosas de la manera correcta, exige cosas irreales y no sabe para quien trabaja.

Ahora para los que no son mexicanos o viven sin enterarse lo que pasa en el Distrito Federal, el metro es un tren subterráneo el cual tiene uno de los precios más bajos y que rayan en lo ridículo subió de $3 a $5 hace unos días, para ser más exactos desde el 13 de diciembre del 2013. Esto ya se había anunciado desde hace meses y según dijeron se había hecho una encuesta en la cual presuntamente la mayoría estaba de acuerdo con el cambio de tarifa, aunque ya cualquiera que esté familiarizado con los plebiscitos del PRD y sus consultas ciudadanas sabe que estas tienen tanto valor como un billete de tres pesos. Hasta la fecha el metro sigue siendo de los transportes más económicos de la ciudad gracias a que todo el transporte en la ciudad es subsidiado por el gobierno, por lo que aunque no les cobraran en el momento de comprar el boleto ya les cobraron desde antes, peor aún, el metro lo están pagando gente que en su vida lo han utilizado o lo utilizarán, como los que tienen un vehículo particular o los que no viven en el Distrito Federal y nunca lo visitan. En pocas palabras, el costo real del boleto del metro es de $10.50 y uno paga sólo $5 en la taquilla porque los $5.50 restantes ya los había pagado con anterioridad. Este es un buen ejemplo de cómo es que los partidos populistas y demagogos como el PRD les gusta hacer caravana con sombrero ajeno.

Después de esto las protestas no se hicieron esperar y a algún "genio" (cabe resaltar que esto se dice en forma sarcástica porque los chairos nunca lo detectan) se le ocurrió crear el hashtag de twitter de "#PosMeSalto" basado en el de "#PosMeMato" que fue creado al raíz del suicidio de una idiota que no nos incumbe en este momento. Esta "inteligente" campaña consiste en saltar los torniquetes del metro como protesta, y como es costumbre no tardaron en pegarse a esto las rémoras de la izquierda como el "académico" de la UNAM John Ackerman, el "monero" de izquierda Hernandez, los grupos de choque de la facultad de filosofía y letras de la UNAM y uno que otro extranjero de los que les gusta meterse en problemas que no les incumben.

Días antes del aumento comenzaron las protestas donde un montón de ridículos se iban a tomar la foto brincando los torniquetes y continuaron con los mismo durante varios días en diferentes estaciones. Ahí fue cuando comenzaron los problemas ya que no se conformaban con violar la ley y usar un servicio que pagamos todos sin pagar; también se dedicaron a acosar y agredir, incluso de manera física, a las personas que no se querían prestar como cómplices para sus delitos. Esto no es nada sorprendente cuando uno ya está familiarizado con la tolerancia de la izquierda y sus deseos de hacer que todos piensen igual.







Como es de esperarse, las autoridades han dejado que estos grupos hagan lo que quieran, incluso quemar uno de los árboles navideños en Pase de la Reforma ya que las manifestaciones pueden estorbar lo que sea y dañar la propiedad de quien sea siempre y cuando no incomoden al jefe de gobierno Gabriel Mancera, mejor conocido como el gran Gazú. El cual obviamente ya con nuestros se puso de populista y le prometió tarjetas con dinero para pagar el metro a ciertas personas como lo acostumbran hacer los gobiernos populistas que quieren obtener votos. como ya saben los que viven aquí, siempre que seas de los grupos que les pagan con dinero o votos al PRD se es libre de hacer cualquier tipo de actividad ilegal.

Ahora en cuanto a la protesta, la cual muchos dijeron que era desobediencia civil, no es más que un simple delito. Primero porque le estas robando a los que si pagan sus impuestos al viajar gratis en el metro, y en segundo lugar porque la verdadera desobediencia civil involucra no usar el servicio, hacer un boicot. Sin embargo, esto es algo muy difícil de entender para estos comodinos que salen con miles de excusas. Estas son algunas de las más comunes:

"Tenemos que llegar a nuestra escuela/trabajo."

R= El metro no es el único transporte público en la ciudad. Existen muchas alternativas al metro. Claro, no son tan rápidas, por lo que el que protesta considera que el levantarse una hora más temprano es un sacrificio mayor que ir a la cárcel. Pero el que de verdad esté en desacuerdo con el aumento y de verdad quiera demostrar su inconformidad lo haría de la manera correcta.

"Soy padre/madre soltero(a) y es el único medio económmico para viajar."

R= ¿A qué persona medianamente inteligente se le ocurre tener hijos cuando apenas tiene para mantenerse a si mismo? Se me olvida que el mexicano promedio tiene un periodo de planeación a futuro tan largo como la memoria de Dori de buscando a Nemo y siempre piensa que alguien más le proveerá o le resolverá sus errores.

Y como estos siempre hay excusas en abundancia para justificar sus delitos. No importa el tema, el mexicano siempre buscara excusarse en su ignorancia o en que todo el mundo lo hace. El mundo tiene la culpa de todos sus males y ellos sólo son inocentes víctimas de las circunstancias.

En cuanto al aumento puedo decir que no es algo que encuentre agradable, sin embargo lo considero necesario. El precio del metro es prácticamente una burla, sin embargo, el precio se ajusta muy bien a su calidad. Tenemos trenes con muy mal mantenimiento que se retrasan todo el tiempo, discriminación por parte de la administración en la algunas personas tienen un trato preferencia, la inseguridad en las instalaciones y la siempre abundante plaga de los vagoneros y los vendedores ambulantes, a los que curiosamente los que protestan nunca se han atrevido a ponerles un dedo encima mientras que a la gente honrada que paga su boleto la golpean sin ningún problema (supongo que entre delincuentes no se tocan). Aunque claro, todos estos problemas se deben al monopolio estatal y a los sindicatos corruptos que dominan el metro y los otros transportes públicos.

Para resolver estos problemas lo que se debe hacer es eliminar los sindicatos que se roban gran parte de los fondos como pasa en todas las instituciones del gobierno y privatizar el sistema de transporte para que se elimine el monopolio estatal y haya un sistema eficaz y con un costo razonable en el que no haya irregularidades, corruptelas e inseguridad. También el servicio de transporte ya no sería una responsabilidad del estado por lo que no habría de otra mas que reducir los impuestos y cada quien pagaría por lo que utiliza.

En pocas palabras esta campaña fue creada por un grupo de idiotas intolerantes que les gusta brincarse la ley y hacer lo que les plazca sin importarles a quien pueda afectar o como pueden empeorar un servicio que ya es bastante ineficiente. Estos no buscan ayudar a nadie mas que ellos mismos ya que sólo de esta manera pueden crear la inestabilidad en la que los grupos radicales de izquierda pueden prosperar. Al igual que la mayoría de las campañas nacidas en las redes sociales es una idea creada por alguien con la mentalidad de un niño de 5 años de los que son incapaces de aceptar cualquier pensamiento contrario a los suyos y que al final no cambiará nada o incluso empeorará las cosas.

jueves, julio 05, 2012

Y así muere la democrácia

Con un aplauso estruendoso.


Le agradezco a la prole pendeja que me los podrpe chingar pro los próximos seis años.

Pasaron las elecciones en México, y como se predecía desde hace meses ganó Enrique Peña Nieto. Las razones fueron varias: el PAN demostró en doce años que sólo sabe ser oposición, le es imposible gobernar. En el periodo de Fox nunca intentó destruir la maquinaria que controlaba el PRI y les dio la oportunidad de fortalecerse; mientras que Calderón cometó el error de enfrascarse en una guerra mal y practicamente no hizo públicos sus logro; aunque su más craso error fue poner de candidata a una mujer que carecía de carisma, popularidad (incluso entre los miembro del partido) y que carecía de propuestas. Gracias a esto los expertos en mercadeo del PRI se pusieron la pila e hicieron una campaña que infló a su candidato de una manera sorprendente mientras que los otros partidos intentaban pelear en vano por el segundo lugar.

Desgraciadamente estas elecciones demostraron irrefutablemente que los mexicanos no tienen ni una pizca de memória. Regresamos a una era donde el PRI va a recuperar bastante del control que había perdido en la última década. Por fortuna, a pesar de esta victoria carecerá de la mayoría en el congreso, por lo que no tendrán tanta libertad como quisieran. En este caso mis predicciones son las siguientes: No lo hace tan mal y tenemos un gobierno como el de Zedillo o tenemos un gobierno como el de Salinas en el que terminaremos con una bonita devaluación. Aunque para ser honesto, es imposible saber que pasará en el futuro, pero uno tiene que estar preparado para lo peor cuando se vive en este bonito país.

Ahora bien, ¿qué paso en las elecciones? La jornada electoral fue bastante limpia para lo que se acostumbra aquí, hubo irregularidades, pero varias se reportaron a la FEPADE. Luego llegó el día siguiente, el PREP declaró a Peña Nieto como ganador virtual y comenzaron las huestes obradoristas a gritar fraude. En este caso sólo hay un problema, el PREP es sólo informativo, sirve para mostrar la tendencia de los votos como lo mencionó Luis FG en su artículo sobre el tema. Por desgracia esto no ha impedido que varios grupos comiencen a sacar "pruebas", hacer marchas y otros berrinches ya comunes ene stas épocas. Y ahora que el conteo distrital muestra que hay una clara ventaja entre Peña Nieto y López Obrador, la cual será muy dificil que cambie debido a la ventaja que le lleva aunque impugnen todas las casillas con irregularidades, están brincando como como locos.


¿Por qué lo hacemos? Porque todo se soluciona bloquear el paso y vandalizar la propiedad pública.

El que más se ha hecho notar en los últimos meses y que es el que más está actuando en contra de Peña Nieto en estos momentos es el movimiento Yo Soy 132, un grupo con una historia trágica. Todo comenzó en uno de los actos de campaña de Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana, ahí varios estudiantes protestaron la visita del candidato, la cual terminó con el antes mencionado encerrado en el baño para esconderse de los reclamos. Posteriormente varios alumnos de esta universidad hicieron un video en el mostraban su desprecio por él y poco después nació el movimiento. Desgraciadamente cometieron un error muy importante, nunca crearon una estructura organizada, una lista de metas y tampoco pensaron en cual sería el mejor método para conseguirlas. Esto resulto en que lo único que hicieran fueran marchas que no sirven para nada aparte de crear un tráfico de pesadilla en la ciudad y en un monton de consignas que sonaban muy bonista, pero carecían depropuestas; aunque lo más grave de todo es que debido a la falta de una estructura real le dio el pase libre a Morena (el grupo de choque de López Obrador) para infiltrarse, apropiarse del moimiento usarlo para sus propios fines. Actualmente podemos ver que ya hasta les están copiando sus mañas y seguramente cuando quieran hacer más grande el relajo los van a usar de carne de cañón.

 ¡Que somos apartidistas! ¡De verdad! ¡QUE NO TENEMOS RELACIÓN ALGUNA CON OTRO PARTIDO!

Ahora con esto podemos ver que desgraciadamente el ambiente es muy parecido al que había en el 2006 debido a que López Obrador no puede aceptar la derrota, cosa que le es imposible, esto terminará con una polariación de la población tal como ocurrió seis años atrás. Actualmente se alega el fraude en dos formas: en las casillas y en las campañas. Hasta el momento el IFE ha hecho un buen trabajo con el conteo, por otro lado, si hubo muchas irregularidades, la más notale de ellas fue la compra de votos, esto es algo que siempre ha habido por parte de todos los partidos, lo podemos ver en el PRI y en el PRD claramente, sin embargo nadie lo reclamó hasta ahora, cuando el señalar estas irregularidades se vuelve inútil debido a que no hay muchas formas de comprobarlo y de saber cuales votos son reales y cuales fueron comprados.

Ahora asan demasiadas cosas y el panorama se ve muy gris. ¿Ganó Peña Nieto? Sí, ¿Acepto su victoria? Sí ¿Lo apoyo por ello? Para nada. Por eso estoy de acuerdo que se impugnen las casillas con irregularidades, y que si en ellas hay algún problema se tomen las medidas pertinentes. También por ello en este momento sólo puedo hacer una: esperar a que Peña Nieto ocupe su puesto y ser uno de sus críticos más implacables y nunca dejar de exigirle que haga su trabajo como presidente del país.Ahora que si alguien tiene evidencias sobre algo chueco que haya pasado en las elecciones, lo invito a llevar las pruebas que tenga a las autoridades pertinentes para que se tomen cartas en el asunto, en caso contrario le suplico que no ande esparciendo rumores, ya bastante es la desinformación de los medios masivos como para inventar más cuentos todavía, al final esto no ayuda en más que en empeorar el ambiente que ya de por sí es bastante tenso. por eso es mejor hacerlo todo por la vía legal como seres civilizados que somos; hacer marchas, plantones, vandalismo y esparcir rumores es reducirse al salvajismo. Y creo que los que nos oponemos al regreso del PRI que tanto daño le ha hecho a México somos mucho mejores que eso. A final de cuentas México no tiene el gobierno que necesita, tiene el que se merece.

miércoles, junio 20, 2012

La rosa roja


Era una tranquila y fresca tarde de otoño en Nueva York. Los niños jugaban en la calle sin ninguna preocupación en la calle. De pronto, las risas infantiles se sofocaron por el ruido de un motor. Un automóvil negro atravesaba la calle a toda velocidad, era un auto elegante, de esos que sólo la gente rica manejaba. El auto redujo la velocidad y se estacionó enfrente de una vieja tienda de abarrotes y tres hombres trajeados descendieron de él. Dos de los hombres desentonaban con el auto y la ropa; sus rostros eran hoscos y tiesos como cuero, parecía que alguien había vestido unos gorilas, sin embargo, el tercer hombre era distinto a los otros; vestía un traje negro y un fedora con una banda amarilla y traía peinado su pelo de tal manera que lo hacía ver muy elegante; a pesar de no ser tan alto como los gorilas que lo acompañaban él era bastante alto, aunque lo que más resaltaba era su elegancia, cualquiera lo podría haber confundido con uno de esos magnates que abundaban antes de la caída de la bolsa.

Los tres hombres entraron a la tienda tranquilamente y se aproximaron al tendero.

- Buenas tardes señor. Mi jefe, Francesco Vieri, quiere hacerle una oferta. – Dijo el hombre de traje.

- ¿Qué es lo que quiere de mí?-

- Mire. Nos hemos enterado que a su tienda le va muy bien, por lo que mi jefe me envió a ofrecerle un seguro para su negocio que le sería de gran ayuda.-

- ¡No me interesa hacer negocios con unos sucios italianos! ¡Lárguense de mi tienda! – Contesto el tendero enojado.

- Es una lástima que no quiera unirse a nuestra familia. ¿Sabe? Es muy molesto cuando suceden accidentes y uno no está asegurado. – Le respondió sin inmutarse y chasqueó los dedos.

Acto seguido, los dos hombres comenzaron a destruir la tienda. Tiraban las botellas, derramaban los barriles y apuñalaban los costales. Aquella tienda que había resistido el paso del tiempo por varias décadas ahora era destruida por las manos del hombre, algo que el dueño jamás permitiría. “¡Bastardos!” Gritó el hombre, sacó una escopeta de abajo del mostrador y le disparó a uno de los hombres, de inmediato cayó abatido por el impacto, aunque aún respiraba. “Grave error.” Dijo el hombre de traje, el cual sacó un revólver antes de que el tendero pudiera recargar y le dio un balazo en la frente que salpicó de sangre los estantes que había detrás. “¡Sonny! Toma el dinero y vámonos de aquí.” Le ordeno al secuaz que seguía ileso mientras se aproximó al otro que yacía en el suelo respirando con dificultad. “No creo que lo logres y la policía no tardará en llegar. Ya no me eres útil.” El hombre que ya no tenía fuerzas observó con horror cómo le apuntó a la cabeza y terminó con su vida.

Los dos hombres salieron con tranquilidad de la tienda y subieron al auto, el cual arrancó de inmediato dejando tras de sí una enorme nube de polvo. Por un rato el auto recorrió las calles de la ciudad con sus ocupantes en silencio hasta que el hombre grande abrió la boca.

-Señor Vongola. Creo que matar a Mickey no era necesario. Él podría haberse curado y estoy seguro que no hubiera cantado aunque lo interrogaran.- Mencionó con un poco de miedo el tipo grande.

El hombre del sombrero lo vio de soslayo y dijo: -Ya no me era útil. Cuando algo no me es útil simplemente lo desecho. –

-¡Pero jefe… -  Intentó contestar antes de que lo pescaran del cuello y le soltaran un puñetazo en la cara.

-A ti nadie te paga para que pienses.- Le dijo con cierta exasperación y procedió a abrir la puerta del auto en movimiento y lo empujó hasta que su cabeza casi rozaba el piso en movimiento. 
-Nunca me vuelvas a cuestionar. ¡Nunca! Si acaso intentas contradecirme de nuevo, aunque sea un poco, terminarás como Mickey en menos de lo que tu pequeño cerebro pueda pensar cualquier cosa. – Y procedió a jalarlo de nuevo hacia adentro y cerró la puerta.

Durante el resto del viaje no se menciono otra cosa del tema, ni de cualquier otro tema. No había nada más que hacer que esperar llegar a su destino. Tardaron un largo rato en llegar al viejo Bronx, para ese momento ya había anochecido y ya casi no había nadie en las calles con excepción de algunos vagabundos. Llegaron a lo que parecía una casona abandonada y se acercaron a la parte posterior en la cual había una gruesa puerta de metal en la que tocaron tres veces.

-¿Cuál  es la contraseña? – Preguntó una voz en el interior.

-Abreme idiota.- Dijo el hombre del sombrero. –Ya sabes quién soy y lo que te pasará si no abres.-

Sin pensarlo, el portero abrió la puerta y lo empujaron a un lado cuando los dos hombres entraron. El interior de la casona era totalmente distinto en el interior, al menos en el sótano. Lo que por fuera parecía una construcción en ruinas por dentro era un lugar hermoso. Los pasillos estaban adornados por tapices de terciopelo rojo y luces tenues. Para el observador externo podría parecer un lugar tranquilo, sin embargo, en el interior la alegría de los músicos de jazz animaba a todos los que bebían licor ilegal y bailaban hasta caer agotados. Todos se divertían de este modo con excepción de un grupo de hombres que sólo se sentaban a hablar y abrazaban a alguna mujer ocasionalmente. Entre ellos estaba un hombre de aproximadamente 60 años que observaba todo el lugar con su mirada de halcón y no tardó en percatarse de la presencia del hombre de sombrero.

-¡Ezio! ¡Ven aquí mi amigo!- Le grito el hombre. Ezio se acercó a la mesa y el hombre se puso de pie para abrazarlo.

–Siéntate con nosotros a beber. Nos acaba de llegar un güisqui de muy buena calidad.-

-Gracias Francesco. Sólo quiero un café cargado.- contestó Ezio sentándose a un lado de él.

El lugar estaba más animado que de costumbre. Era el único lugar en el que las personas de distintas clases sociales se reunían. Los comerciantes y empresarios adinerados de la ciudad bebían ron y güisqui, mientras que los menos adinerados se conformaban con una cerveza. La música era casi ensordecedora y el olor a tabaco se impregnaba por todo lugar. Ezio lo detestaba y tenía que aguantarse de vomitar en aquel lugar, su única razón para estar ahí eran los negocios; nunca estaba más de lo necesario.

-¿Cómo te fue con tu trabajo de hoy?- preguntó Francesco -¿Vendiste algún seguro nuevo?-

-Estuve a punto de vender uno, sin embargo al comprador no le pareció justo y a pesar de que traté de convencerlo se negó rotundamente. Tuve que darle un retiro anticipado a Mickey por esta razón.-

-¿Mickey murió? Es el tercer ayudante que pierdes en los últimos dos meses. Necesitas tener más cuidado.-

-Él fue el que no tuvo cuidado. Dejo que el tendero lo hiriera, por lo que ya no me sería de utilidad. Aparte podría haberle cantado a la policía si lo pescaban.-

-Entiendo. No me agradan delo todo tus métodos, pero siempre entregas resultados. No por nada eres mi mejor capo.-

Francesco invitó a Ezio a jugar Póker un rato, a lo cual accedió. Él tenía algo que siempre le permitía ganar; muchos lo acusaban de hacer trampa, pero ninguno lo había podido comprobar, sin embargo, los que lo conocían sabían que había dos cosas que le daban la ventaja: la primera era su expresión fría, muy rara vez mostraba alguna emoción, y los juegos de póker no era uno de esos momentos; la segunda era llanamente una suerte descomunal, por ello los que lo conocían sabían que si el entraba a la mesa se podían ir despidiendo de su dinero.

-¡Este bastardo tiene más suerte que todos nosotros juntos! Grito uno de los hombres con una mezcla de sorpresa y enojo.

-¡Este chico es mi amuleto de la suerte!- Dijo Francesco. – Cuando quiero que un trabajo esté bien hecho el es mi hombre; no importa lo que se tenga que hacer, siempre entrega resultados.

-Ya que lo mencionas. ¿Para qué me llamaste?- Preguntó Ezio – Dudo que el gran Fracesco Vieri me haya llamado tan sólo para que lo deje a él y sus amigos sin un centavo.

-Qué bueno que me preguntas amigo. Es lo que me agrada de tí; siempre vas directo al grano cuando se trata de negocios. Como tu bien sabes desde que mi esposa murió he estado buscando a alguien con quien compartir mi vida, ningún hombre debería estar solo, ni siquiera tú amigo. Hace poco conocí a esta mujer que trabajaba como bailarina aquí, a lo mejor la viste alguna vez; ya sabes, la típica joven que decide abandonar la granja de papá para triunfar como actriz. Como siempre, intenté cortejarla mostrándole lo que le podría dar si se quedaba conmigo, y al comienzo parecía haber aceptado, sin embargo, no era el único hombre del que aceptaba regalos. Por esta razón quiero pedirte que le enseñes modales mi amigo.-

-Siempre te lo he dicho Francesco, las mujeres sólo causan problemas. Recuerda que no debes confiar en nadie, no lo hagas en los hombres, ni mucho menos en las mujeres.-

-Entiendo lo que me dices. Por eso es muy importante que hagas un ejemplo de ella, Si no lo haces cualquiera podría tomarlo como debilidad. Toma esta rosa. Tíñela con su sangre y tráemela de vuelta. Te pagaré el doble de lo normal esta vez.-

-No te preocupes. Sabes que mientras pagues haré lo que me pidas.-

-¡Por eso eres mi favorito! Ahora toma esta dirección; según mis contactos ella vive ahí. Ella responde al nombre de Kate Jefferson. Esta es su foto.-

Ezio observó la foto. Estaba muy borrosa, sin embargo se podía apreciar a una joven hermosa en sus veintes con una larga cabellera negra, algo que era raro entre las mujeres que frecuentaban el lugar. Se despidió educadamente de todos en la mesa y salió de aquel bar. Su chofer lo espera bebiendo algo de ron de una licorera que siempre cargaba consigo; cuando lo vio subió al auto de inmediato y le preguntó a donde debían ir ahora. Le entregó la dirección y partieron de inmediato.

El paseo fue corto, a esas horas no había gente y el lugar no estaba muy lejos. Llegaron a una casa muy elegante, aunque familiar para los dos hombres; por fuera parecía una residencia de señoritas bastante común, una de esas a la que los padres adinerados mandaban a sus hijas para que conocieran el mundo antes de casarse, sin embargo, el interior no se parecía en nada; todas las que Vivian ahí estaban conectadas con los negocios de la familia Vieri. Algunas eran prostitutas, otras eran las amantes de los altos mandos, algunas más eran las favoritas en los bares. Ezio descendió del auto y tocó la puerta, algunos momentos después la encargada del hogar estaba frente a él. Su apariencia era la de una dulce abuelita, sin embargo él conocía la verdad; en su juventud había sido una de las principales asesinas de la familia Viera, había seducido a cientos de hombres y los había llevado a la tumba. Ahora su papel era vigilar los bienes de la familia, aunque si se lo proponía todavía podía matar a cualquiera que fuera tan tonto como para faltarle al respeto.

-Buenas noches  Señora Graziano. Disculpe que la moleste a esta hora.-

-No te preocupes hijo mío. Sabes que un Joven apuesto y educado como tú siempre es bienvenido a la hora que quiera.-

-Es bueno saber eso, pero mi visita es de negocios. Estoy buscando a esta joven llamada Kate. ¿De casualidad sabrá dónde puedo hallarla?- Le dijo mostrándole la foto.

-La recuerdo. Era una buena niña, su único problema es que no regresaba a casa cuando le correspondía. Lástima que no te pueda ayudar. Tiene días que no la veo, pero seguro su amiga Sarah sabe a dónde se fue, ellas siempre estaban juntas y se contaban todos sus secretos, son casi como hermanas.-

-¿Dónde puedo encontrar a Sarah?-

-Ella está arriba. Hoy es su día libre y lo aprovecha normalmente para limpiar su habitación. A esa niña no le gusta el desorden para nada. Es una de esas niñas buenas que vienen a trabajar por necesidad; su abuela está enferma y trabaja para pagarle el médico.-

-Muchas gracias. Espero no le moleste que hable con ella unos minutos, prometo ser breve.-

-Claro que hijo, sólo se breve.-

-Lo seré.-

Ezio procedió a subir las escaleras. El lugar parecía estar muy bien cuidado, no había ni una mota de polvo o algo fuera de su lugar. La habitación de Sarah resaltaba entre todas, era la única con la puerta decorada con detalles dorados, al parecer las reglas sobre la decoración no eran muy estrictas en comparación a lugares similares. El interior no era muy diferente, tenía cierta elegancia, sin embargo parecía la habitación de una niña; había tantas muñecas que la sensación de sentirse observado provocaba escalofríos. Del armario salió Sarah cargando varios vestidos. Ella parecía ser muy joven, era de estatura pequeña y la combinación de su cabello rubio que le llegaba a los hombros y sus ojos azules la hacían que pareciese una muñeca.

-¿Le puedo ayudar en algo señor?- Preguntó la joven un poco sorprendida de hallar un hombre en su habitación.

-Hola Sarah. Estoy buscando a tu amiga Kate. ¿Sabes dónde se encuentra?-

-Lo siento- Dijo titubeando –No la he visto desde hace días. La última vez que la vi dijo algo de querer comenzar de nuevo y empacó algo de ropa en su maleta. Ni siquiera se despidió.-

-Creo que no estás siendo honesta conmigo. Necesito que me digas la verdad.-

-Es todo lo que se de ella. No me contaba mucho.-

-¿De verdad no sabes? Cuando la gente me miente pasan cosas malas. La abuela de alguien podría no recibir su tratamiento o podría morir misteriosamente.-

-¡No por favor!- Grito la joven. - ¡Mi abuela es todo lo que tengo! ¡No se atrevería!-

La única respuesta que recibió fue un puñetazo en la cara que la tiró al suelo y la dejó con la boca y la nariz sangrando.

-Me atreveré a lo que sea necesario para cumplir mi objetivo. Ahora me dirás lo que sabes y me podré retirar de aquí.-

-De a… de acuerdo.- Dijo entre sollozos. –Kate es… está… en una cabaña cerca de… cerca de Delancey Cove. Ella se oculta… ahí.-

-Me alegra que hayas podido entender. Ahora me retiraré. Espero que esto te sirva como lección para no mentir.-

Ezio salió de la habitación dejando a la chica llorando y partió hacia Delancey Cove. La ruta hacía la cabaña era un camino desolado que atravesaba el bosque; lo único que lo iluminaba era la luz de la luna llena que atravesaba las ramas secas de los árboles. No era un lugar que muchas personas visitaran. Hace muchos años los cazadores lo visitaban, pero todas las presas que valían la pena habían desaparecido desde hacía mucho tiempo.

La cabaña se encontraba en un claro del bosque, se encontraba en un estado bastante desgastado, al parecer había sobrevivido al clima inclemente por varios años. Cualquiera podría pensar que estaba abandonada, lo único que delataba la presencia de un humano en su interior era la tenue luz de una lámpara de aceite. El auto se detuvo a una distancia prudente para no ser oído y Ezio camino hasta llegar a la cabaña. En el interior se encontraba una joven de no más de veintitrés años, a pesar de haber pasado varios días sin comida ni agua todavía era visible su belleza; su cabello negro estaba un poco sucio y despeinado, sin embargo mantenía buena parte de su forma; su vestido era el de una campesina, no se parecía en nada a lo que usaba durante su estancia en la ciudad y su postura delataba algo de cansancio.

Él estaba preparado para matarla, sólo necesitaba darle un disparo en la nuca y todo terminaría de manera rápida y limpia. Sin embargo, él disfrutaba de eliminar a sus victimas; dispararle a través de la ventana no hubiera sido tan placentero como hacerlo a quemarropa. El olor de la pólvora y la sangre, el sonido de la bala atravesando el cráneo y el sonido del cuerpo al caer eran música para sus oídos. Decidido a que este era el momento indicado decidió entrar a donde estaba la joven meditabunda. Parecía que sólo pensaba en lo que haría con su vida, aunque ella ya sabía de la presencia de su agresor, lo único que esperaba era el momento indicado para defenderse.

Él abrió la puerta la cual soltó un chillido, entonces ella decidió fingir sorpresa y voltear a verlo. Ya no podía fingir para que se acercara a ella, tendría  que esperar a que pasara de alguna forma, si es que pasaba.

-Buenas noches. No luce como en la fotografía.-

-Que puedo decir. La cámara me favorece.-

-Según me contaron no sólo la cámara le favorecía. ¿Le suena el nombre de Francesco Vieri?-

-Ya veo. El viejo manos largas decidió que como no me podía tener, entonces nadie más lo haría.-

-Admiro su sagacidad. Seguro ese cerebro tan inteligente servirá para decorar las sucias paredes de esta cabaña.-

El asesino tomó el arma y cuando le apuntó ella tomó un cuchillo de la mesa y lo lanzó hacia él; apenas le rasgó la manga pero fue suficiente para que fallara el tiro. Entonces se lanzó contra él tomando con una mano su muñeca y trató de quitarle el arma.

-Quería hacer esto fácil para ti. Lástima. ¡Ahora lo haré de la manera divertida!-

Los dos forcejearon un rato, ninguna dejaba que el otro ganara terreno. Ella trató de paralizarlo con un rodillazo al abdomen, pero él  contestó con un puñetazo a los riñones. Apenas estuvo a distancia del cuchillo que había lanzado se zafó para tomarlo e intentó apuñalarlo, pero él evitaba todos los golpes, a pesar de ser incapaz de disparar gracias a ellos.

-¡Nunca me pescarás maldito!-

-No me interesa pescarte, sólo quiero matarte para que me paguen.- Contestó con una sonrisa sardónica.

-¿Sólo por eso lo harás? Seguro eres otro perro de Francesco.-

-Simplemente me interesa la plata. Mataré para el que me pague.-

El intercambio de golpes fallidos siguió por un rato. Ninguno de los dos lograba atinar el golpe indicado hasta que Ezio vio un hueco en su guardia que le permitió tirarla al suelo y alejar el cuchillo lejos de su alcance. La golpeó en la cara con su pistola y la recargó contra la pared.

-¡Mátame hijo de perra! ¡Vamos! ¡Mátame!- Gritó ella con enojo.

Él la vio a los ojos y notó algo familiar. Siempre veía a sus victimas a los ojos cuando tenía la oportunidad, sin embargo, esta vez no sintió el placer que sentía al hacerlo. Había algo familiar en sus ojos, no podía estar seguro de que era, pero no le permitía jalar el gatillo. El dulce sabor de la muerte inevitable se había vuelto amargo. Entonces sin pensarlo más jaló el gatillo y le disparó en la mano. Ella con una mezcla de odio, confusión y dolor le gritó: “¿Qué haces estúpido? ¿No tienes el valor de matarme?” El no hizo caso y sacó de su bolsillo la rosa blanca que le había dado Francesco, tomó la mano de ella e impregnó la rosa con ella la cual tomó un tono carmesí. Une ve hecho esto procedió hacia la puerta y antes de salir dijo con un tono serio. “Lárgate de esta ciudad. No me importa a donde vayas ni que hagas, pero vete de aquí. Si acaso llego a verte de nuevo te mataré de inmediato.” Una vez dicho esto abandonó la cabaña dejando a la joven bañada de sangre y lágrimas.

Dejando la cabaña detrás de sí se pregunto que había pasado ahí. Nunca había perdonado a nadie, en especial cuando los tenía indefensos. Todo el camino de regreso meditó acerca de ello sin obtener una respuesta. Algo había en su mirada que le resultaba familiar, algo de su pasado, pero no sabía que parte de él. Sólo sabía que había fallado en lo que hacía mejor, pero más importante, su instinto le decía que había cometido un error.

Al llegar de nuevo con Francesco lanzó la rosa teñida de sangre a su mesa, en respuesta Francesco asintió de manera aprobatoria.

-Cumpliste con tu parte como siempre. Aquí está el dinero que te prometí.-

-Esta es mi parte favorita al terminar un trabajo. No hay nada mejor que esto.-

-Deberías aprovecharlo y contratar algunas chicas. Ya sabes. Diviértete un rato. Disfruta la vida.-

-¿Para acabar como tú? No gracias. Prefiero gastármelo en algo que disfrute. Los seres humanos son problemáticos.-

-Está bien. Pero de verdad me cuesta creer que estés tan sólo.-

-No estoy solo. Tengo mi dinero.-

En ese momento Ezio alcanzó a oír a dos de los matones de Francesco murmurando sobre su retorno. Algo en especial captó su atención:

-¿Tú crees que haya sacado provecho de esa zorra antes o después de matarla?-

-Dudo que lo haya hecho. Él no tiene lo necesario para hacerlo.-

Al momento que terminó la frase una bala atravesó el cráneo del matón. Al mismo tiempo todo el lugar quedó en silencio gracias al sonido de la bala. Silencio el cual rompió gritando:

-¿Alguien más piensa qué no tengo lo necesario para hacer algo? ¡Vamos! ¿Nadie? Bueno. Ahora ya saben lo que pasa cuando alguien me falta al respeto.-

Todos los asistentes observaban en silencio y horror. Los demás matones tenían sus armas apuntadas hacia a él, pero Francesco los detuvo.

-Hijo. Si no fueras uno de mis mejores hombres ya estarías lleno plomo. ¡Limpien este desastre y sigan con la música!-

Ezio se despidió de Francesco de manera respetuosa y se retiro a casa para contar su dinero y meditar sobre aquella noche. De algún modo sabía que esto no podía acabar así. Algo que nunca lo traicionaba era su instinto, por ello siempre le hacía caso. En el camino se prometió a sí mismo el nunca volver a dudar en matar a nadie durante lo que le quedara de vida.

domingo, junio 10, 2012

Candidatos y candidotes

Si tan sólo Elba fuera de verdad un fantasma
Ya se veía venir, es temporada de elecciones y no había escrito algo acerca de ello (de nada en general.Tenía/tengo bloqueo creativo, pero eso es harina de otro costal). Por eso el día de hoy que es el segundo debate entre candidatos a la presidencia de México es mi deber iluminarlos sobre las verdades de los candidatos y de varias cosas que pasan alrededor de ellos. Por ello es un gran honor para mí mostrarles la:
Guía para las elecciones 2012
Empecemos con un simple análisis de los candidatos y de sus pasados.
  
Enrique Peña Nieto
Y de este tamaño veo a Salinas cuando me manda que baje por los chescos.


El candidato del PRI por excelencia. Todo el mundo ya conoce su ignorancia. Para el leer más de medio libro es una tarea titánica; su hija es una niña fresa que seguramente en algunos años será la pareja de algún viejo rico rico (muy posiblemente priista) del cual vivirá, es el títere de Salinas y representa al "nuevo PRI". Para cualquier persona con dos dedos de frente y que no venda su voto por un almuerzo es obvio que el PRI no ha cambiado para nada, sólo esconde sus viejas mañas para que no se noten tanto. Desgraciadamente es el candidato más popular debido a dos razones: la primera es que los mexicanos tienen la memoria de un pez dorado, por lo que han olvidado todo lo que ha provocado el PRI a lo largo de los setenta años que governó. La otra razón es que su popularidad se basa en su aspecto físico, por lo que los principales medios de comuniación en México lo han estado promoviendo para que si gana les ayude a controlar el mercado de las telecomunicaciones.

Josefina Vasquez Mota
Mi ser Josefina. Insertar personalidad. Votar por mí. Yo ser mujer de verdad.

Ella es la candidata del PAN. Al ser partido muy conservador entre sus ideario político está el ayudar a la ICAR como pueda y pasarse la separación de iglesia y estado por el arco del triunfo. Hay que recalcar. Los tres candidatos son conservadores, para muestra tenemos como fueron sin pensarlo a besarle el anillo al Papa cuando vino de visita a ese pequeño portal que conduce a la edad media conocido como Guanajuato, sin embargo, entre todos los partidos el PAN es el que es más abierto en su relación con la iglesia. El problema con ella no sólo es esto. Al igual que su predecesor es una candidata gris y sin personalidad que se la está viendo difícil para conseguir votos, especialmente porque su partido apenas si la apoya. También su carrera política ha sido totalmente gris, incluyendo cuando fue diputada y supuestamente nunca se presentaba a trabajar.

Andrés Manuel Lopéz Obrador
Y ají es como le hago cuando me imagino que soy prejidente.

 El candidatos de marras del PRD. Ya todos conocemos su historia. Se dice de izquierda, Hace berrinche cada vez que no gana elecciones, dice obedecer a la autoridad excepto cuando no hacen lo que él dice, su chofer cobra como 6 choferes juntos y se dice humilde a pesar de que su familía viva en el lujo (pero el si viaja en metro, uno es humilde siempre y cuando no muestre su cartera). En estas elecciones cuenta con sus mismas huestes disminuidas, pero más aguerridas (Honestidad Valiente A.C., FAP, MORENA, etc. o como quiera que se hagan llamar. Es la misma mierda con diferente nombre). Ya es conocida por todos su hipocresía y el fanatismo ciego de sus seguidores lo cual lo ven como la resurrección de Jebus, sin embargo, el tiene de izquierda lo que yo tengo de físico nuclear. Su famoso proyecto de nación es igualito al de Luis Echeverría y López Portillo; los que recuerdan estos sexenios los describen como la docena tragica debido a que durante ese tiempo el país sufro una delas peores devaluaciones gracias a las políticas que implementaron los presidentes antes mencionados, y que Obrador quiere aplicar de nuevo. A pesar de que perdió mucho de su apoyo gracias a su berrinche cuando no ganó las elecciones del 2006 se ha mantenido popular entre los fanpaticos de los políticos Santa Claus y de los jovenes que se quieren sentir revolucionarios y se creen que es de izquierda.

Gabriel Quadri de la Torre
Les dije que esperaran a que se me pasara el efecto del churro antes de tomarme la foto.

El candidato del partido Nueva Alianza (A.K.A. El brazo político de Elba Esther). Este candidato es un resto político, su única razón de existir es mantener el registro de su partido para que pueda seguir mamando del gobierno. Hasta eso sus propuestas son buenas y es el único que ha demostrado inteligencia, pero tan sólo es un títere de Elba Esther, la jefa vitalicia del sindicato de maestros, por lo que si por alguna razón imposible llegara a ganar tendría que obedecer los caprichos de su jefa, lo cual nos tendría más jodidos de lo que ya estamos.

Ahora viene la pregunta del millón de dolares: ¿Por quién hay debería votar?

Si por mí fuera este par es el mejor calificado para gobernarnos.
De todos los candidatos no hacemos uno. Cada uno tiene su agenda y ninguna beneficia a los ciudadanos. Claro, esta vez existen movimientos como el #yosoy132 que se oponen a Peña Nieto, por desgracia resultó ser un movimiento sin pies ni cabeza que a pesar de crearse con una buena causa nunca propusieron nada y al final se lo adueñaron la huestes de lópez obrador para jala agua a su molino.

Muchos dicen que la opción es anular, sin embargo esto lo único que logra es que las elecciones se decidan con el voto duro proveniente de los acarreados de cada partido. Por eso es importante elegir a alguien aunque sea el "menos peor". En las elecciones pasadas voté por Obrador, estaba chavo y se me hizo fácil creerle a sus ideas. Ahora honestamente no puedo decidirme por quién será el más adecuado para gobernar el país, esto será algo que meditaré hasta el momento en que esté en la urna y cualquier persona que le importe lo que pase en el país debería hacer los mismo.

He dicho.

jueves, diciembre 01, 2011

De culturas a culturas


El otro día que revisaba el blog de Hazme El Chingado Favor encontré una entrada llamada Gente Inculta (por ser indígena), ahí pude ver los típicos mitos indigenistas con el típico toque chairo anti-capitalistas que solo se pude hallar en los izquierdistas.   En esa entrada podemos ver de todo; desde el ya sobadisimo mito del buen salvaje, hasta el ya también conocido odio hacia los estadounidenses.  Cosas que no pueden faltar en un escrito de cualquier resentido social.

Analicemos algunos de los mitos que presentó.  Primero tenemos el cuento de que los indígenas son gente noble con una cultura admirable y que son incapaces de hacer cualquier cosa mala, mientras que todo lo que sea "occidental" es malo corrupto y sin valor.  Antes hablar más a fondo de esto me gustaría hacer un pequeño paréntesis y dejar en claro también que la conquista no fue un acto 100% europeo, ni que todos los nativos eran aztecas.  La conquista en México fue en realidad un acto de independencia en el cual los miembros de varias tribus sometidas por el imperio azteca que los extorsionaba con tributos y raptaban su gente para esclavos se rebelaron y se organizaron para derrocarlo con ayuda de unos hombres de fuera; si alguien cree que 300 hombres pueden pelear contra más de 100 000, una de dos; o no sabe contar, o se tomó la película de 300 muy en serio.

Ahora volviendo al tema de la cultura podemos ver que las culturas no son ni superiores ni inferiores.  Como el lingüísta Edward Sapir decía cuando se refería a las lenguas que no existen culturas superiores o inferiores, sólo están en diferentes niveles de complejidad.  Claro esto a los "defensores" de los indígenas no les importa ya que curiosamente los ven como niños indefensos que deben proteger y cuidar de los males del mundo.  Pero la realidad es otra, los distintos pueblos que habitan México pueden tener algunas tradiciones bastante bonitas y vistosas, pero a muchos se les olvida que tambien tienen otros usos y costumbre, por ejemplo, vender a las mujeres de su familía a cambio de ganado o linchar a cualquiera que consideren un criminal, sin importar si en realidad hizo algo o no.  En todos los pueblos hay gente buena y gente mala sin importar que tan complejos sean.

Por el otro lado tenemos el ya conocido gusto del mexicano de agarrar lo que le conviene y olvidarse de lo demás, esto lo podemos tento en los que se sienten nórdicos aunque se llamen Margarito Jimenéz, como en los que se sienten la reencarnación de Moctezuma a pesar de tener menos melanina en el cuerpo que los primeros cuarentaitres presidentes de los Estados Unidos juntos.  A final de cuentas son dos caras de la misma moneda, y en muchas casos como en el que mencioné al principio de la entrada sólo es un pretexto para sacar a flote la xenofóbia, el chauvinismo y el patrioterismo barato.

Y no nos podemos olvidar del mito nacional máqs cacareado por muchos, aunque en especial por los chairines de cuarta: Estados Unidos no tiene cultura.  Como ya se imaginaran esto es una mentira del tamaño de la estrella Betelgeuse; esto de la falacia chauvinista de que la cultura está ligada a un territorio, es es totalmente falso.  En realdiad lo que ha logrado los Estados Unidos es bastante impresionante, ya que han logrado reunir culturas de diferentes lados y hacer que todas puedan cooperar entre ellas, a vees estas culturas se aislan como lo podemos ver en los famosos barrios chinos, sin embargo, de algún modo u otro todas ellas terminan aportando algo importante a todos los demás miembros de la comunidad.  Y ni hablar de cultura general ya que ahí hay un número mayor de museos y que son bastante visitados, sin contar que su presupuesto de educación, ciencia y tecnología es bastante superior al de México.  Claro, no todo el mundo es culto, y cualquiera que revise youtube puede hallar claras muestras de ello.  ¿Pero quién puede criticar cuando en México tenemos estudiantes de prepa que creen que el emperador francés que mandó invadir México fue Ignacio Zaragoza?  Como dice el dicho popular: vivimos en casas de cristal señores.

En resumen, no existe ningún grupo que sea mejor que otro, ni más digno, ni con sabiduría ancestral.  Es totalmente cierto que no hay que discriminar a nadie, sin embargo darle un toque de sagrado a cierto grupo debido a alguna falacia alojada en el imaginario popular no es razón para darle status de vaca sagrada a algún grupo minoritario.  Lo importante es tomar lo bueno de cada persona y tratar de deshacernos de las cosas malas, y no importa si eres indígena o no, siempre tendrás defectos.

miércoles, noviembre 02, 2011

La adopción animal en México ¿Es cosa fácil?

¿A quién prefieres más? ¿A nosotros o a tu apendicectomía?


En esta época lo más común para tener una mascota es casa es ir a la tienda  para comprar un animalito que si tiene serte tendrá una vida larga y recibirá mucho cariño, sin embargo hacer esto suele resultar muy costoso, especialmente en el caso de los perros que pueden llegar a costar lo mismo que una computadora último modelo.  En estos casos existe una opción que trae varios beneficios: la adopción.  La principal ventaja de adoptar es que no sólo se ahorra una cantidad obscena de dinero que puede ser gastada en cosas que lo valgan, también un animalito que por alguna razón u otra terminó en la calles consigue un hogar donde recibirá los cuidados que se merece.

Por desgracia en México hay un problema con esta última opción.  Como todos los procesos en México, sin importar que sean públicos o privados, la adopción es un trámite largo y engorroso.  Esto lleva a que mucha gente decida que es más fácil comprar que adoptar.  Hay dos causas principales para esto: la primera es la falta de promoción de los refugios para animales, generalmente es muy difícil hallarlos ya que están ubicados en áreas que no son céntricas por cuestiones de espacio, entonces las personas interesadas en tener una mascota a veces ni siquiera están enteradas de la existencia de estos lugares; el otro problema es que los grupos dedicados a promover la adopción suelen tener medidas cuasi-draconianas para poder adoptar y para ayudar a los que rescatan animales, esto puede llegar a desalentar a los posibles adoptantes y a los rescatistas de animales.

Esto es comprensible, en este país no hay ninguna ley que promueva la protección de los animales (con excepción de los diputados).  Pero los grupos que se encargan de promover la adopción deben entender que si no hacen todo más sencillo para que más animalitos hallen hogar.

Yo hace poco pude conocer estos procesos ya que estuve tratando de convencer a mi familia de adoptar un perrito y también conocí la experiencia de ser rescatista al encontrarme un gatito abandonado en la calle.  Como adoptante los requisitos pueden variar según el grupo aunque tienen algunos requisitos en común; algunos son entendibles como en el caso de conocer al animalito a adoptar para saber si es adecuado para el hogar donde vivirá o firmar un documento de responsabilidad para asegurarse que la persona que adopte esté comprometida a cuidarlo.  Por otro lado el exigirle a las personas que tengan comida para un animal que todavía no saben si tendrán, visitar los hogares de los adoptantes (Algunas personas encuentran incomodo que un extraño entre a sus casas) o exigirle al futuro dueño que el perro no puede vivir en otro lado aparte del hogar del adoptante (así es, nada de salir de vacaciones o de viaje de negocios y encargarle a alguien de confianza que lo cuide en su casa) son medidas absurdas y exageradas.

En el caso del rescatista se le desalienta de otro modo.  A la persona que rescata animales se le exige llevar acabo las visitas de inspección al hogar del adoptante (uno rescata animales porque le preocupa su bienestar, no para poder esculcar casas ajenas), reportar cada paso del proceso al grupo y tener que hacer pasar a personas que se interesaron en adoptar por el mismo procedimiento que a los que contactan al rescatista por medio del grupo.  Hay que dejar en claro también que en la mayoría de los casos los grupos solo ayudan con la promoción de la adopción, en ningún momento el rescatista recibe apoyo monetario o en especie, todo sale de su bolsillo con excepción de una cuota que recibe de parte del adoptante la cual apenas si cubrirá los gastos del animalito; que dependiendo de su condición puede costar desde unos cientos de pesos, hasta miles; también le exigen al rescatista que visite al adoptante cada cierto tiempo después de llevar a cabo la adopción que como ya dejamos en claro puede ser algo incómodo para ambas personas.

El problema con lo anterior mencionado es que al final tanto adoptantes como rescatistas terminan hastiados después de semejante proceso.  Esto a la larga no le hará ningún bien a la promoción de la adopción y no se volverá una práctica común; como en Estados Unidos donde para adoptar una mascota la persona que está interesada en adoptar sólo tiene que visitar el refugio más cercano, demostrar que vive en un lugar donde sea legal tener al animal y firmar un papel donde se compromete a encargarse de su futura mascota.  Si el trámite fuera así de sencillo en México estaría seguro que muchas personas preferirían adoptar en lugar de comprar en cualquier lugar donde tenga que pagar un precio exorbitante o recibir un animal cuya salud sea dudosa (que muy probablemente fue maltratado por el que los vende) y que no dure mucho tiempo con vida.

Todo esto no es para menospreciar a quienes se dedican a esta noble mayor, pero es necesario que reflexionen y que hagan el proceso más accesible a la gente si de verdad quieren que la adopción se vuelva una práctica común entre los mexicanos.  Es un hecho que hay mucha gente irresponsable que no cuida a sus mascotas e incluso las maltrata, por otro lado hay mucha gente responsable que les puede dar un hogar a los animalitos pero que ni tienen el tiempo para llevar a cabo tanto trámite.  También es urgente que se aprueben leyes que protejan a los animales del maltrato y que las personas que lo causen reciban un castigo severo, aunque por mientras la única opción es crear consciencia entre la población.  Por esto si alguien quiere tener una mascota pero no puede pasar por un proceso tan largo tiene la opción de rescatar por su cuenta a algún animalito en situación de calle.  Puede que en un principio no se vea tan bonito como los que ya están disponibles para adopción o los de las tiendas de mascotas, pero muy seguramente él estará muy agradecido y no dudará en demostrarlo.

martes, octubre 11, 2011

La espada


La lluvia caía sin detenerse, era el único sonido que ahogaba los gritos y el choque de metal aquella noche.  Un grupo de reconocimiento de la horda que buscaba a sus compañeros que no habían regresado se encontró con mis nuevos compañeros de batalla.  La mayoría carecía de entrenamiento formal pero lo compensaban con su valor.  La batalla había empezado durante las últimas horas del día.  Todos se encontraban fatigados, muchos ya habían caído de ambos bandos pero nadie iba a ceder  hasta agotar su último aliento.

Me abría paso venciendo al enemigo, todo el mundo creía en mí… excepto yo.  Mi objetivo, conseguir hombres al fin había rendido frutos, sin embargo había perdido a mi querida Déorhild; no hacía mucho que la había perdido, ella había sido mi felicidad durante los últimos meses y durante aquella batalla fuimos uno solo.  Había pasado semanas sin hacer nada que no fuera recordar su mirada al momento de ser herida o sus últimas palabras antes de morir; solamente podía tomar para intentar olvidar esa mirada que me acechaba, que representa mi debilidad.  Me gasté casi todo el oro que poseía en aquella posada, no quería ir a ningún lado, no existía un lugar en este mundo al que quisiera ir.

Pensaba que había mi final cuando llegaron los que ahora son mis hombres y me dieron una pequeña esperanza, sin embargo temo mi propia debilidad los lleve a su fin del mismo que le pasó a Déorhild por seguirme.  No puedo tener las vidas de tantos en mis manos; lo único que puedo intentar es eliminar a todos los que pueda aunque me cueste la vida, ellos todavía tienen una familia que los espera y tengo que asegurarme que regresen.

La lluvia nublaba mi visión y el fango hacía que moverse fuera muy difícil.  Entre los guerreros que blandían sus espadas pude avistar al capitán del grupo.  Era muy parecido al jefe del grupo que había vencido anteriormente, vestía la misma armadura de cuero negro que usaban todos los capitanes.  Esto hizo que mi sangre hirviera de furia y me abalancé contra él.  Para mí era como si se repitiera la batalla anterior, esta vez lo iba a vencer antes de que fuera demasiado tarde.

Corrí hacia el capitán con todas mis fuerzas, varios soldados intentaron detenerme pero fue inútil.  El primero de ellos blandió su espada contra mí, fue la última vez que pudo utilizar sus dedos; el segundo que lo intentó se paró bloqueando mi camino.  Sus intestinos cayeron al suelo después de romper su guardia con tan solo un tajo de mi espada; el último soldado que se encontraba entre el capitán y yo demostraba un poco más de experiencia en su postura, sin embargo el único tiempo que ganó fuel en el que me tuve que detener para sacar mi espada de su cuello.

El capitán estaba a punto de golpear por la espalda a uno de mis hombres cuando mi espada detuvo la suya.  Le grité al hombre “¡Huye de aquí! Y mantente alerta de lo que te rodea”.  El hombre hizo tal como le dije mientras yo me enfrentaba al capitán que solo gruñía de rabia.  Intenté terminar la pelea rápido pero él lograba defenderse de mis ataques, al parecer era cierto el rumor de que para subir de puesto dentro de la horda tenías que matar a tus superiores.

Nuestras espadas chocaban con fuerza, sabía que le podía ganar pero no podía sacar la fuerza necesaria para lograrlo.  Cada ataque suyo era una burla a mi debilidad, cada paso que me hacía retroceder una muestra de la falta de mi impotencia.  Intenté atacarlo pero se defendió del golpe y rompió mi espada en el proceso.

Pude observar como yacía en el lodo la hoja de mi espada, aquel regalo que me habían hecho los mercaderes que me salvaron había sido destrozado.  En ese momento supe que ya no tenía nada que perder y me lancé contra mi atacante para embestirlo con toda la fuerza que me quedaba.  El capitán confiado de que me había vencido había bajado su guardia lo que me permitió tirarlo mientras clavaba lo que había quedado de mi espada en su cuello.  Sin embargo estábamos tan cerca del final de la colina que ambos caímos por la empinada pendiente.

Su cuerpo me amortiguó la caída pero había quedado sin forma de regresar a la batalla.  Escalar la colina era imposible, y rodear la colina en la oscuridad me tomaría varias horas y estaba muy agotado para continuar.  Camine por el bosque cercano después de buscar alguna cosa de utilidad en el cadáver del capitán.  No había encontrado nada y tuve que dejar los restos de mi espada con el cadáver, seguir cargándolos solo me hubiera retrasado, sin importar que me doliera tener que abandonar algo importante… otra vez.

Caminé por un largo rato por el bosque; el frio se sentía como cuchillos en mi piel y mis heridas no dejaban de doler;  la sangre de mi cicatriz manchaba mi rostro y cada paso se hacía más pesado que el anterior.  Sólo podía pensar en cómo había fallado en mi promesa, que no logaría llegar a sobrevivir aquella noche.

Después de tanto caminar por fin llegué a un lago.  Estaba oscuro pero se podía oír una cascada cerca, comprobé que de hecho estaba enfrente de mi cuando los rayos la iluminaron por unos segundos.  En aquel momento vi algo que no podía creer, ahí estaba ella, seguía tan hermosa como la recordaba, su cabello húmedo descansaba sobre sus hombros mientras ella se bañaba como aquella vez.  Corrí hacia donde estaba ella con las fuerzas que me quedaban, respirar me dolía y el cansancio a no me permitía moverme, sin embargo seguí corriendo.  Por desgracia mi cuerpo se dio cuenta de la realidad, mis piernas me traicionaron y me tropecé.  Volví a mirar el lago, pero ya no había nadie, sólo era una ilusión.

Afortunadamente la cueva detrás de la cascada que hallé no era una ilusión.  Ahí pude encender una fogata y poner a secar mi ropa, me sentía tan vulnerable en esos momentos sin mi armadura pero tuve que quitármela para curar mis heridas.  Cerré las que pude y vendé el resto, había perdido mucha sangre y aunque lograría sobrevivir no había podido cerrar la herida más grande de todas.

Sentado frente a la fogata, comí un poco de pan viejo que traía conmigo, era lo único que conservaba de alimento. Habiendo comido miré las sombras que bailaban en el techo, era casi hipnótico, como una batalla entre las sombras y la luz.  El cansancio ya no me permitió más, cerré los ojos, y caí dormido.

“¿Qué hago aquí?”  Me pregunté mientras miraba a mí alrededor.  Ya no estaba en una cueva, una pradera verde se extendía hasta donde podía ver.  Me recordó el lugar donde crecí, incluso vestía la misma túnica verde que cuando era niño.

-¿Te gusta este lugar?-  Dijo una voz conocida.

-Me trae recuerdos, aunque creo que olvidé que existía este lugar.-

Volteé a dónde provenía la voz y me quede quedé sorprendido… ahí estaba Déorhild.

-¿Acaso morí? ¿Podremos estar juntos?-

-No.  Aún no es tu hora; todavía tienes que cumplir tu misión.-

-¡Pero como lo voy a lograr!  No soy capaz de salvar a nadie; le fallé a mis hombres… te fallé a ti.-

-Eradan, eres fuerte.  Lo que me pasó nadie pudo evitarlo.  Era mi hora de morir, y aunque no fuera así, prefiero haber muerto a tu lado que vivir mil años sin haberte conocido.-

-¿Cómo sabré que hacer?  No quiero que nadie más caiga por mi causa.-

-No lo podrás evitar; muchos morirán, pero salvaran a más de los que puedes imaginar.  Serás un gran líder que llevará a sus hombres a la victoria.  Con el tiempo aprenderás todas las lecciones que necesites, sólo confía en ti.-

Quise decir tantas cosas, había tanto que contar, tanto que preguntar, sin embargo solo pude asentir antes de despertar.  Estaba de nuevo en la cueva; el fuego se había apagado y el sol enraba por la entrada.  Mis heridas ya no dolían y ya no sangraba por ningún lado.  Era como si alguien me hubiera curado durante mi sueño.

Me puse mi armadura y salí de ahí.  El peso que sentía la noche anterior había desaparecido, no comprendía las palabras de Déorhild pero sabía que debía seguir adelante.  Necesitaba reunirme con mis hombre, no sabía dónde estaban o si habían sobrevivido, sólo sabía que los tenía que hallar a como diera lugar.  Me adentré en el bosque sin rumbo alguno; la tormenta había terminado y el lugar era pacífico de nuevo, los animales lo recorrían de nuevo, se podía respirar la paz.

Caminé un rato meditando sobre mi sueño, sentía que la respuesta estaba cerca pero se escapaba cada vez que me acercaba a hallarla.  En el aire podía sentirse algo en el aire, como si algo antiguo estuviera cerca, no estaba equivocado, después caminar un rato me topé con las ruinas de lo que parecía ser una vieja capilla.

Ese lugar había visto mejores días, las paredes estaban prácticamente no existían, sin embargo se podía sentir que aquel lugar era sagrado. Me acerque a donde en algún tiempo estuvo la puerta, ahí estaba escrito sobre una de las columnas: “Aquí reposa el Caballero Fantasma”.  En ese momento recordé la leyenda que me había contado el viejo.

La leyenda dice que hace mucho tiempo existió un caballero que era la encarnación del código.  Su espada era legendaria también, podía cortar a 100 hombres de un tajo, sin embargo sólo lo hacía para su verdadero maestro; cualquier otro que lo intentará no la podría mover.  El Caballero Fantasma luchó en nombre de la justicia hasta el último día de su vida y sólo fue derrotado gracias a que lo envenenaron antes de pelear.  Él lucho con valentía hasta el final y sus compañeros de armas lo vieron caer justo después de derrotar al último enemigo y le construyeron un mausoleo donde él y su espada podrían descansar.

Al recordar su historia entendí finalmente lo que debía hacer.  Mi deber era proteger a todo el mundo para que tuvieran un futuro brillante: no estaba solo en mi misión, pero tampoco debía depender demasiado de los otros y entender que también querían lo mismo y estaban dispuestos a pagar cualquier precio por ello.

Entré al mausoleo y en el centro, justo enfrente de la tumba del caballero yacía su espada clavada en un pedestal.  A pesar de haber pasado años a la intemperie conservaba su brillo original, el mango mago plateado reflejaba la luz del sol y de su hoja emanaba un aura metálica.  Me acerqué hacia ella y  tomé el mango; era cálido, como si estuviera viva, se sentía el deseo de justicia que provenía de ella.  La levanté lentamente y salió sin dificultad, era ligera como el aire.  Entonces oí una voz que venía de entre los árboles, el viento parecía traerla de un lugar muy lejano.

“Caballero, esta espada sólo obedecerá a alguien que siga el código al pie de la letra, tenga la mente clara en su objetivo y lleve en su corazón el deseo de ayudar a los que no pueden defenderse.   Te protegerá mientras protejas a los demás; tú serás la espada que cuidará a quienes estén a tu alrededor y si nunca les fallas ella nunca te fallará”.

Me sentí feliz por primera vez en mucho tiempo, ahora tenía la seguridad de poder defender a quien lo necesitara y evitar el mayor sufrimiento posible.  Guardé mi nueva arma y después de presentar mis respetos a quien me había entregado este gran regalo partí para encontrarme con mis compañeros.

El resto del camino fue tranquilo, tardé un rato en hallar la salida del bosque y recobrar mi camino, sin embargo no tardé en hallar a mis hombres.  La batalla había sido una victoria para nosotros y solamente perdimos cuatro  hombres; cuatro hombre que nunca olvidaré y a los que estaré siempre agradecido.  Ahora podíamos continuar nuestro camino para liberar al mundo del mal que lo asolaba y me aseguraría que exista el día cuando nadie tenga que vivir lo que he vivido.